Opinión
DE MEMORIA, OJOS, SECRETOS Y LOS TIEMPOS
Que no se busque es estas líneas la "crítica" profesional o el elogio rápido a la película de Juan José Campañella "El Secreto de sus Ojos".
En un mar de efectos (y no afectos) especiales, de memorias olvidadas, de films rapiditos y efectistas, en un mundo- el más grande y que el se lleva en las más profunda intimidad de cada uno de nosotros, en todo ello y algunas cosas, más la película de Campañella hace arder el pasado, el presente y el futuro con suavidad, con un toque de tiempos chinos.
Basada en el libro "La pregunta de sus ojos", de Eduardo Sacheri, quienes vieron
"El Secreto.." - en el cine, la compu o en los CD de reventa- se
encontraron con una constante que subvierte la emoción. Donde el amor,
la pasión, la memoria, la historia de la Argentina-Sangre-AAA-Dictadura,
el escape, dentro de otros pequeños escapes y la búsqueda implacable de
la justicia hacen, jugar valores que hoy están en crísis en la sociedad
actual.
¿Es
un fenómeno casual que, directa o indirectamente, más de 10 millones de
personas ya hayan visto el pase de magia entre los momentos que
transcurren, los que ya pasaron y los que vendrán?
Ya es un fenómeno cultural de masas, ello no tiene discusión.
Tribunales,
oficinas grises, estaciones de trenes, bares de cortados y pebetes a
las apuradas, futbol, cancha, el interior del país o casas donde
irrumpían los asesinos de noche y cobardemente en la iban a la
búsqueda de sus presas,(antes del golpe militar y durante el golpe)
son parte de la escenografía que va y viene en la película.
Son lugares. Lugares donde la gente trabaja, planea, es bella o perversa. Hay vida y hay muerte.
Pero
la memoria del horror, la búsqueda de la justicia ( o una venganza
social, libertaria) es confrontada constantemente con los ojos.
Ojos
de búsquedas, Ojos de sobreentendidos, Ojos de perversos, Ojos que
explotan en en miradas que enmudecen el tiempo para decir: Te quiero,
sin que una palabra vuele al aire.
¿Cuánto tiempo en la sociedades y las ciudades del apuro hay para mirarse a los ojos?
¿Como hace la memoria para recordarse con tanta basura mediática dando vueltas?
Los personajes de Darin y Soledad Villamil, hacen una apuesta al futuro.
En medio de tanto dolor, pérdida y mierda.
Existió
y existirá un análisis de los "intelectuales críticos" de cine o de
millones de humanos que la vieron. Todo respetable y saludable.
Y
también estan los ojos que se miran, desnudan, se ingresan se reconocen
( con el tiempo de testigo) como los de Benjamín Espósito e Irene
Hastings ( los personajes de ficción) quienes al final del film plantan
"su" futuro y apuestan a la pasión sobre la tierra. Con todos sus
riesgos y osadías.
Ojos que hablan,
como las palabras.
Por Guillermo Sosa
Enviado por Despierta Bs As el 17/03/2010